In the mood for education

Exposicions
Saladestar, con la colaboración de Escola Massana, IES Costa i Llobera y los artistas Andrés Bartos, Abel del Castillo, Antonio Gagliano, Ivan Gómez, Laura Gómez, Joan Martí Ortega, Gabriel Pericàs y Vanesa Varela.
17.03 — 30.03 / 2011 / 18h 30
Sala d'Art Jove

 
El mes de setiembre de 2010 se ponía en marcha un proyecto experimental que pretendía establecer una experiencia educativa piloto en torno a la programación conformada a partir de la convocatoria anual de artes visuales de esta institución. Bajo el título genérico "Una turista, un jugador, algú que passeja i un ser errant", y con el objetivo de establecer una aproximación a algunos aspectos vinculados con la creación artística, en su vertiente más cercana al problemático adjetivo “emergente”, se planteó un espacio de reflexión crítica sobre los procesos de construcción de las identidades centrada en los roles “artista” y “estudiante” (poniendo en juego tipificaciones, estereotipos, pautas y modelos sociales). El problema se desarrolló de forma paralela en dos contextos educativos de carácter muy diferente: Estudiantes de proyectos de 3er curso del Graduado Universitario de la Escola Massana y los alumnos de la asignatura de literatura universal de 1er de Bachillerato del IES Costa i Llobera. La experiencia se concretó con la realización de una serie de sesiones en cada uno de los centros articuladas alrededor de tres ejes de relación: 1. El encuentro entre los/las estudiantes del centro y artistas participantes en las exposiciones de la temporada 2010 de la Sala d’Art Jove. 2. El análisis de producciones de la cultura visual, en este caso de las producciones televisivas, como artefactos de construcción y representación de los modelos y los estereotipos identitarios. 3. Un texto de Zygmun Bauman en el que define cuatro figuras sobre las que se pueden construir y analizar las identidades contemporáneas: El turista, el jugador, el paseante y el vagabundo. De esta manera la intervención-presentación de los ocho artistas seleccionados y participantes en la convocatoria 2010 de la Sala d’Art Jove (Andres Bartos, Abel del Castillo, Antonio Gagliano, Ivan Gomez, Laura Gomez, Joan Marti Ortega, Gabriel Pericas y Vanesa Varela) dentro del ámbito académico propio de los dos contextos educativos funcionó como punto de partida de un proceso que culminó con la producción de diferentes producciones fruto del trabajo de reflexión de los/las alumnos participantes. En el caso del IES Costa i Llobera las producciones se concretaros en la elaboración de unos guiones para unos sketches televisivos basados ​​en la parodia y la apropiación de formatos estándares y protagonizados por supuestos estudiantes de bachillerato. Los guiones fueron filmados e interpretados por los/las propios estudiantes, de los que finalmente se realizaron unos pequeños clips en vídeo. Por otra parte, los/las estudiantes de la Escola Massana produjeron, en algunos casos con la colaboración del centro de producción Hangar, una serie de piezas personales como respuesta a un simulacro de convocatoria por una posible exposición en la Sala d’Art Jove. En este último caso cada pieza (de formatos múltiples: pintura, fotografía, video, etc.) iba acompañada de un proyecto previo de producción y un breve texto de motivación para la participación en la convocatoria que, al margen de las exigencias académicas, era completamente voluntaria. A partir de este punto, y de la necesidad de compartir ciertas conclusiones sobre esta experiencia piloto para difundirla, se abre otra oportunidad vinculada a uno de los debates más urgentes y controvertidos alrededor de los proyectos educativos en el arte: "cómo" fijar la experiencia que estos proyectos promueven para que ésta trascienda el ámbito propio de actuación y se transforme en algo compartible, en conocimiento. El debate se centra básicamente a nivel metodológico. ¿Qué estrategias de representación se convierten en válidas? ¿Cuáles desactivan en menor medida los propósitos educativos de los proyectos? ¿Qué relatos se pueden construir alrededor de éstos intentando respetar al máximo la diversidad de voces y miradas de las personas que participan? ¿Cómo generar narrativas no idealizadas, no demasiado autoritarias o no auto-celebradoras? In de Mood to educate aparece, dentro del proyecto "Una turista, un jugador, algú que passeja i un ser errant", como propuesta para esta oportunidad y pretende establecer un espacio híbrido entre la exposición y la documentación etnográfica en el que se plantee este debate con la participación de algunas de las personas que han participado en el proyecto educativo y, a la vez, generar un artefacto complejo de organización y visualización, a partir de los diversos relatos que aparezcan y que representen la experiencia de la forma más honesta y amplia posible.
 

 
En definitiva se trata de un ejercicio de circuito cerrado en el que la propia necesidad de generar una exposición provoca la reflexión, el debate, la reconstrucción y la definición de conclusiones por parte de las personas participantes y, a la vez, esta actividad da forma a la propia exposición que varía de forma según cómo se desarrollen los eventos, como reflejo de los mismos y representándolos en los posible. De esta manera la exposición se inaugurará sin montaje, donde los trabajos de los estudiantes, y otros elementos de documentación (textos e imágenes), se presentarán sobre unas grandes mesas que ocuparán el centro de la sala dejando completamente libres las paredes. La exposición, o más concretamente las exposiciones, tan solo tomarán forma a partir de cuatro sesiones a puerta cerrada en las que se convocarà a diversos grupos de personas que han participado en la experiencia desde perspectivas diferentes. Estas sesiones siempre se iniciarán con todos los elementos encima de las mesas y se promoverá un debate sobre cuáles han sido los resultados del proyecto, cómo estos pueden organizarse, qué pueden decir sobre la experiencia y qué elementos de articulación expositiva (textos, gráficos, señales, etc.) pueden ayudar a difundir los diversos relatos que aparezcan. La ambición de estas sesiones no es la de producir físicamente ninguna exposición sino la de convertir la propia discusión sobre el posible montaje de la misma en la exposición en sí. Con este objetivo se filmarán las cuatro sesiones con los medios técnicos y humanos necesarios con tal de obtener un registro de las sesiones, registro que se convertirá en la base misma para la difusión “expositiva” del proyecto educativo. El mismo título de este dispositivo, In the Mood to Educate, responde a la propia necesidad de la propuesta de convertirse, por un lado, en un espacio de ambigüedad expositiva en el que no se pueda definir una forma, una ordenación de los hechos, una narrativa dominante sin que ésta desactive la propia esencia del proyecto, en este sentido el significado en inglés de la paraula “mood” en la construcción del título ofrece esta posibilidad ambigua entre el estado de ánimo (el talante) y la propia voluntad o deseo que impulsa el proyecto. Por otro lado el título hace referencia a la famosa película de War Kong-wai (In the Mood for Love, 2000) en la que el relato de la historia se construye a partir de un seguido de escenas fuera de campo y de personajes a los que nunca se les ve la cara, toda una invitación al espectador a reconstruir su propia historia, a poner en juego la propia experiencia en la producción final de sentido. Son estos los, quizás, ambiciosos objetivos de esta propuesta expositiva: mantenerse en la ambigüedad en la que poder presentar un relato múltiple sobre la experiencia que pueda ser re(producido) en cada una de las ocasiones que alguien se aproxime.