Berta Ribaudí Compte

LA IMATGE NEGATIVA: UNA ESTÈTICA DE LA DESIDENTIFICACIÓ

Este proyecto nace de una investigación teórica desarrollada en torno a la imagen y la cultura visual actuales, en el contexto digital contemporáneo de las redes sociales y la hipersaturación icónica.

Aunque vivimos un momento en que la producción de imágenes es desorbitada, esta inflación icónica no ha generado nuevas imágenes o nuevos imaginarios. Más bien, la nueva cultura de la imagen en el contexto digital tiende, cada vez más, a homogeneizar la mirada y a hacernos perder la imaginación. Las imágenes se presentan y se construyen a partir de la repetición, la copia y el cliché, y contribuyen, pues, a consolidar una estética universal y hegemónica, muy vinculada a la “belleza”, a la ausencia de error, a la brillantez. Al querer formar parte de esta hegemonía visual, la imagen pierde todo su potencial enunciativo y emancipador.

La “imagen negativa” se plantea como una práctica de resistencia imaginaria frente a esos mecanismos de producción de lo visible. Se propone una instalación artística que, a través de la experimentación material de lo extraño o abyecto, permita la apertura de imaginarios menores o atienda a otras miradas que han quedado apartadas por las prácticas de representación hegemónicas. Se presenta, pues, como un dispositivo que permite activar una visión sensible y crítica que ayude a recuperar otras formas de representación desplazadas.

El proyecto ha recibido el acompañamiento de Hac Vinent.

Berta Ribaudí Compte

LA IMATGE NEGATIVA: UNA ESTÈTICA DE LA DESIDENTIFICACIÓ

Este proyecto nace de una investigación teórica desarrollada en torno a la imagen y la cultura visual actuales, en el contexto digital contemporáneo de las redes sociales y la hipersaturación icónica.

Aunque vivimos un momento en que la producción de imágenes es desorbitada, esta inflación icónica no ha generado nuevas imágenes o nuevos imaginarios. Más bien, la nueva cultura de la imagen en el contexto digital tiende, cada vez más, a homogeneizar la mirada y a hacernos perder la imaginación. Las imágenes se presentan y se construyen a partir de la repetición, la copia y el cliché, y contribuyen, pues, a consolidar una estética universal y hegemónica, muy vinculada a la “belleza”, a la ausencia de error, a la brillantez. Al querer formar parte de esta hegemonía visual, la imagen pierde todo su potencial enunciativo y emancipador.

La “imagen negativa” se plantea como una práctica de resistencia imaginaria frente a esos mecanismos de producción de lo visible. Se propone una instalación artística que, a través de la experimentación material de lo extraño o abyecto, permita la apertura de imaginarios menores o atienda a otras miradas que han quedado apartadas por las prácticas de representación hegemónicas. Se presenta, pues, como un dispositivo que permite activar una visión sensible y crítica que ayude a recuperar otras formas de representación desplazadas.

El proyecto ha recibido el acompañamiento de Hac Vinent.