UNA CASA A BAIXA RESOLUCIÓ
Cuando le pedí a la inteligencia artificial que modelara en 3D un hogar, me sentí arropada y comprendida al ver que lo que generaba se parecía bastante a lo que yo he aprendido de lo que es un hogar: una masa informe con cuatro paredes que contiene alguna cosa.
Algo que no puedo descifrar del todo. Algo un poco roto, un poco cargado. Un lugar donde no estaría por voluntad propia. Algo que simplemente te toca. Con la misma aleatoriedad que la inteligencia artificial genera este 3D. Un lugar que cae a trozos, que pesa demasiado. Un lugar que me ha contenido, me ha atrapado y me ha arrastrado. Un lugar del que debo escapar.
El proyecto ha recibido el acompañamiento de Lola Zoido.
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Instagram
UNA CASA A BAIXA RESOLUCIÓ
Cuando le pedí a la inteligencia artificial que modelara en 3D un hogar, me sentí arropada y comprendida al ver que lo que generaba se parecía bastante a lo que yo he aprendido de lo que es un hogar: una masa informe con cuatro paredes que contiene alguna cosa.
Algo que no puedo descifrar del todo. Algo un poco roto, un poco cargado. Un lugar donde no estaría por voluntad propia. Algo que simplemente te toca. Con la misma aleatoriedad que la inteligencia artificial genera este 3D. Un lugar que cae a trozos, que pesa demasiado. Un lugar que me ha contenido, me ha atrapado y me ha arrastrado. Un lugar del que debo escapar.
El proyecto ha recibido el acompañamiento de Lola Zoido.
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